Pide perdón por tus faltas,
pero no te arrepientas de tus errores.
Llora y derrama muchas lágrimas,
pero no dejes de sonreir.
Permitete odiar,
pero no dejes de amar.
Sientete libre de empujar,
y sé lo suficientemente noble para levantar.
Caete muchas veces,
pero recuerda de levantarte siempre.